Quisiera ser el aire que escapa de tu risa quisiera ser la sal para escocerte en tus heridas
quisiera ser la sangre que envuelves con tu vida
quisiera ser el sueño que jamás compartirías
y el jardín de tu alegría en la fiesta de tu piel.
Son de esos besos que ni frío ni calor,
pero si son de tu boca, también los quiero yo.
Me has preguntado alguna vez, por preguntar
qué es lo que quiero,
por qué motivo he dibujado el aire
que jugaba a ser silencio.
Si en realidad te entiendo o sólo nos queremos
Y si a la noche como a mí le duele tanto
desear de lejos.

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